Corría el año 2005 cuando algunas grandes empresas porveedoras de cinturones de seguridad, airbag y volantes actuaron como carteles e iniciaron acciones anticompetitivas coordinadas que se extendieron por lo menos hasta 2011, en Japón, Europa y Estados Unidos para quedarse con diferentes mercados en el mundo, entre ellos Brasil, lo que afectó a proyectos llevados a cabo por los fabricantes de automóviles; Toyota, Honda, Volkswagen, BMW y PSA Peugeot-Citroën, que fabrican y/o comercializan vehículos en ese país. (1)
Estas acciones, aunque se hayan implementado en el extranjero, si producen efectos reales o potenciales en el mercado importador igualmente se tratan de conductas anticompetitivas.
Las prácticas anticompetitivas investigadas por el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil y publicadas el 9 de febrero de 2026 consistieron en acuerdos de:
(i) división del mercado; se repartían nuevas oportunidades de negocio (sourcings) o acordaban respetar los contratos ya existentes de cada integrante para evitar que los precios bajaran (resourcings).
(ii) fijación de precios, descuentos y propuestas comerciales que luego presentaban a las terminales automotrices cuando estas solicitaban cotizaciones (Requests for Quotation – RFQ)
(iii) intercambio de información comercial y competitiva sensible; compartían datos comerciales estratégicos para coordinar sus posturas y justificar aumentos de precios basados, por ejemplo, en el costo de la materia prima. (2)
Estas prácticas se enmarcan en una super cartelización internacional de autopartes que comprendía entre 70 y 80 esquemas interconectados de manipulación de licitaciones detectados principalmente entre 2008 y 2017. Casi la mitad de las empresas condenadas eran empresas matrices con sede en Japón o sus filiales.(3)
18 países procesaron a este supercartel, que demostró una duración, un alcance global, un tamaño y perjuicio excepcionales. Las estimaciones del comercio afectado por el supercartel de autopartes oscilan entre 3,2 y 5,0 billones de dólares.
Uno de los grandes desafíos que enfrentan las empresas autopartistas nacionales y de la región es proveer a las terminales automotrices y para eso es necesario competir con empresas multinacionales que al tener un panorama mundial de la producción se pueden cartelizar y realizar este tipo de prácticas anticompetitivas que son también parte de la “mano invisible del mercado”.
Referencias
(1)Un cartel es; “una asociación a la que se llega mediante acuerdo entre un grupo de compañías, destinada a impedir la competencia” . Las empresas investigadas fueron; ZF TRW Automotive Holdings Corp, Autoliv, Takata Corporation, Toyoda Gosei Co, Tokai Rika Co. .
(2) PROCESSO ADMINISTRATIVO SANCIONADOR. CARTEL NO MERCADO INTERNACIONAL DE MÓDULOS DE AIRBAG, CINTO DE SEGURANÇA E VOLANTE. EFEITOS NO BRASIL. SUGESTÃO DE CONDENAÇÃO PARCIAL. (Parecer Nº 0007/2026) https://sei.cade.gov.br/sei/modulos/pesquisa/md_pesq_documento_consulta_externa.php?HJ7F4wnIPj2Y8B7Bj80h1lskjh7ohC8yMfhLoDBLddaAGyhYXrpanc5G6FktAxRYjHcSpP5P6iJQV40_IrafYaP9qRA8K8w_Uyz5Rr1l52fF8ytnYPhYG63Mcz5K063Q
(3) John M. Connor – “Twilight of Prosecutions of the Global Auto-Parts Cartels” https://www.antitrustinstitute.org/wp-content/uploads/2019/07/Auto-Parts-Cartel-Twilight-of-AAI-WP_7.17.19.pdf
(4) En Argentina el 17 de noviembre de 2025, mediante el Decreto Presidencial 810/2025, el Gobierno Nacional designó a los cinco miembros de la nueva Autoridad Nacional de la Competencia (ANC), que funcionará de manera descentralizada y autárquica en el ámbito del Poder Ejecutivo Nacional en reemplazo de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC). https://www.argentina.gob.ar/autoridaddecompetencia

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