Territorio Estrecho. Donald Trump argumentó que el estrecho de Ormuz es un nuevo territorio de los EEUU

Por Ricardo Ignacio Beltramino
Director de Pulso Internacional

El territorio estrecho puede ser un nuevo territorio de los EEUU. El pasado 14 de agosto de 2026, Donald Trump anunció su intención de declarar el estrecho de Ormuz territorio estadounidense, en el contexto de la doctrina de negociación del segundo mandato en la presidencia de los EEUU.
En efecto, la declaración no es mera retórica sino que se trata de un patrón de negociación que incluye las presiones en el pasado reciente sobre Groenlandia, la sugerencia de que Canadá debería convertirse en el estado cincuenta y uno, y la renegociación del T-MEC. El reclamo sobre Ormuz no es distinto. Se trata de la amenaza territorial convertida en moneda de cambio para las negociación.
El estrecho de Ormuz, un cuello de botella global
El estrecho de Ormuz, con apenas 33 kilómetros en su punto más angosto, es el paso obligado entre el Golfo Pérsico y el mar de Omán. Según el análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), aproximadamente el 7,9% del tránsito marítimo global, incluyendo entre 17 y 19 millones de barriles diarios de petróleo en períodos de alta demanda y ha producido una escalada en el precio de los fletes marítimos. Las economías más expuestas son las asiáticas: China, Japón, Corea del Sur e India que dependen del estrecho de Ormuz para sostener sus importaciones energéticas. Varios son los estrechos por donde pasa el comercio global y si bien el estrecho de Magallanes no figura actualmente entre los más importantes es relevante regionalmente y lo sería aún mas ante un eventual cierre del canal de Panamá.
Fundamentos jurídicos
En términos jurídicos, el estrecho de Ormuz está sujeto al régimen de paso en tránsito establecido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (CNUDM o por sus siglas en ingles UNCLOS) aprobada por Argentina por la Ley 24.543 en 1995, que garantiza el libre tránsito (Sección 3) a todos los buques y aeronaves, incluyendo los de guerra. Tanto Irán como el sultanato de Omán ejercen soberanía sobre las aguas del estrecho, mientras que Estados Unidos, a pesar de ser uno de los principales participantes en el proceso de negociación del acuerdo, no ha firmado la CNUDM. Tampoco lo ha hecho Irán. Actualmente 172 países son signatarios del CNUDM, incluyendo Omán (desde 1989), que reafirma la libre navegación en el estrecho de Ormúz y exige el cumplimiento de la CNUDM. Cobra importancia el cumplimiento del acuerdo en el marco de la ONU para países como Argentina, con un gran litoral marítimo. La participación en el sistema de organismos multilaterales es cuestionada por el presidente norteamericano quien ha anunciado, en enero de 2026, el retiro de EEUU de mas de 60 organismos, tratados y convenios internacionales como; la Organización Mundial de la Salud, y varias comisiones de la ONU, y como dice Diana Tussie, en una especie de “rompan todo“ del sistema de organismos interancionales para permitir una reconfiguración hegemónica.
La doctrina del territorio como argumento de negociación; Groenlandia, Canadá y Ormuz
Resulta evidente que los reclamos territoriales de la administración Trump no responden a una doctrina de expansión territorial clásica en el sentido westfaliano del término, por lo menos hasta ahora. Ninguna de las tres situaciones; Groenlandia, Canadá y ahora Ormuz, tiene como objetivo inmediato la incorporación formal de territorio. Su función consiste en instalar la amenaza como condición de negociación, desestabilizando el marco multilateral que, desde 1945, ha operado como límite a la unilateralidad de las grandes potencias. El patrón es coherente. En el caso de Groenlandia, la presión sobre Dinamarca tuvo como correlato implícito la negociación de acceso a recursos minerales críticos, el posicionamiento ártico frente a Rusia y China. La firma del acuerdo Turnberry entre la UE y los EEUU llamado por Trump "el mas grande de la historia" implicó una serie de compromisos comerciales y de inversiones para la UE, mientras que en Venezuela la captura o secuestro de su presidente habilitó la participación de empresas estadounidenses en la extracción del petróleo venezolano. En el caso canadiense, la retórica de "estado cincuenta y uno" funcionó como presión durante la renegociación de compromisos comerciales bilaterales, siempre cambiantes (al cierre de esta nota los aranceles a los productos canadienses volvieron al 50 %). El reclamo sobre Ormuz, en cambio, no es solamente contra Irán u Omán, sino también con las potencias asiáticas que dependen del estrecho para su seguridad energética. Es una señal dirigida a Pekín, Tokio y Seúl tanto como a Teherán. En tal sentido Japón se acerca al sultanato de Omán para intentar conseguir aliados que le permitan navegar por el estrecho como lo muestra la reunión del pasado 20 de agosto de 2026 en Muscat, capital de Omán.
"Trump dijo que declarará el estrecho de Ormuz territorio estadounidense."
— Al Jazeera, 14 de agosto de 2026
Irán en el centro: escalada asimétrica y el riesgo de un cierre
La respuesta iraní a la declaración de Trump no se hizo esperar. Irán ha amenazado en reiteradas oportunidades con el cierre del estrecho ante una escalada militar, y los dichos del presidente norteamericano son utilizados por sectores duros del régimen para consolidar posiciones. La escalada verbal de las últimas semanas ha tensado una situación tras los acuerdos de alto el fuego en Gaza y las negociaciones nucleares en suspenso. Un cierre efectivo del estrecho, incluso parcial o temporal, configura un riesgo sistémico para la economía global.
Sudamérica y el riesgo sobre su territorio
La importancia de la amenaza de ocupación territorial en distintas partes del mundo como argumento de política exterior (tanto de EEUU como el Reino Unido y Rusia) junto a la escalada armamentista que experimenta Europa, los EEUU y China, así como la importancia de los estrechos en la navegación y el comercio internacional debe hacernos pensar nuevas estrategias vinculadas a cuestiones comerciales y de defensa para afrontar situaciones como la ocupación ilegal de las islas Malvinas e islas del Atlántico Sur por parte del Reino Unido y el renovado interés de EEUU y China en el paso del estrecho de Magallanes.

Ricardo Ignacio Beltramino
Director de Pulso Internacional
Abogado especializado en comercio internacional e inversiones productivas, con más de 25 años acompañando negociaciones comerciales internacionales participando como asesor de gobiernos y de empresas en su proceso de internacionalización. En Pulso Internacional analizamos el comercio exterior brindando claridad y mostrando el contexto internacional para que su empresa exporte e invierta más.


